Ir al contenido principal
calrave calrave logo : jog wheel CDJ isotype + wordmark, light version calrave
en fr es
Volver a las guías

Por Stefan Godin · · 5 min de lectura · guide · pratique · audition

Tapones para los oídos en techno: cuáles elegir y por qué

Un club puede sonar legalmente a 102 dB, y un cuarto de hora a ese nivel se come una jornada entera de exposición segura. Qué cambian de verdad los tapones con filtro, cómo leer los dB que anuncian Loop y Alpine, y los hábitos que cuentan más que el par que compres.

Índice

🔊 Lo que de verdad se llevan tus oídos

El decreto francés del 7 de agosto de 2017 fija el límite para cualquier local que difunda sonido amplificado: 102 dB(A) de media móvil en 15 minutos, y 118 dB(C) en los graves. Ese segundo umbral se añadió justamente porque la música cambió y el grave pesa más que antes. Un detalle que poca gente conoce: el texto se aplica a los recintos abiertos igual que a los cerrados. Un open air no es zona franca.

Ahora el dato que pone ese techo en su sitio. Según la Organización Mundial de la Salud, quince minutos a 100 dB te exponen a tanta energía sonora como ocho horas de trabajo en un entorno de 85 dB. La regla de fondo es sencilla: cada 3 dB de más divide por dos el tiempo de exposición aceptable. Ocho horas a 85, cuatro a 88, una a 94, un cuarto de hora a 100.

O sea que el máximo que la ley permite en un club te gasta la jornada entera de exposición antes de que termine el primer set. Y 102 dB es una media de sala: pegado al sound system estás por encima, y los picos todavía más.

La buena noticia es que todo esto se arregla con un objeto de menos de treinta euros que cabe en el bolsillo de una chaqueta.

🎧 Espuma o filtro: qué cambia de verdad

Los tapones de espuma amarilla cortan sobre todo los agudos. El resultado ya lo conoces si los has probado: las voces suenan sordas, los hi-hats desaparecen, el kick se queda. La música suena como si sonara en la habitación de al lado, y nueve de cada diez veces te los quitas a los veinte minutos. Una protección que te quitas no protege nada.

Los tapones con filtro buscan lo contrario: bajar todo el espectro de forma bastante regular para que la mezcla mantenga su forma, solo que más floja. Sigues oyendo el hi-hat, el bajo no se lo come todo, y puedes hablar en la barra sin gritar. Por eso aguantan puestos toda la noche, y ese es el único criterio que cuenta de verdad.

🛒 Qué comprar según cuánto sales

Tres familias, del apaño al hecho a medida. La elección correcta depende menos de tu presupuesto que del número de noches que haces al mes.

Loop Experience 2

Anunciados con 17 dB de reducción, filtro plano, formato de aro que se ve y no lo disimula. Son los que más se cruzan en las colas desde hace dos años, y vienen con varias tallas de almohadilla, que resuelve el problema real de los tapones: mal ajustados, no protegen lo que ponen en la caja. El compromiso razonable si sales de dos a cuatro veces al mes.

Alpine PartyPlug

Certificados en 19 dB SNR, con un filtro no lineal que atenúa los agudos algo más que los graves. La versión Pro llega a 21 dB. Ojo con leer esas cifras: un SNR es una media, no dice nada de la curva. Dos pares anunciados con 17 y 19 dB no se comparan como dos notas de un examen; lo que importa es lo regular que sea la atenuación en todo el espectro.

Los hechos a medida

Fabricados a partir de un molde de tu conducto por un audioprotesista, con filtros intercambiables. Son bastante más caros y hace falta pedir cita, así que solo tienen sentido si sales cada semana, si pinchas, o si trabajas en un club. A ese ritmo se amortizan rápido: los otros se pierden, estos duran años.

🌙 Los hábitos que lo cambian todo

Póntelos al entrar, no cuando empieza a doler. La dosis se acumula desde el primer minuto y nada de lo que hagas después la borra. Es el error más común, incluso entre gente que lleva tapones en el bolsillo toda la noche.

Apártate del muro de altavoces en los kicks gordos. Una noche de hard techno va alta y rápida, y los tres metros de delante del sound system no están al mismo nivel que el resto de la pista. En un open air la trampa es otra: como el sonido se dispersa y no hay reverberación, la gente se pega a los altavoces sin darse cuenta.

Haz una pausa tranquila cada dos horas, con diez minutos basta. Y cuenta el after: si enlazas hasta el mediodía, la noche no dura seis horas, dura doce, y tu contador sigue corriendo todo ese rato.

Para el resto de la mochila, lo desglosamos en la guía del primer festival techno. Y si buscas dónde poner todo esto a prueba, las noches del mes están al día.

Compartir X WhatsApp

Lo imprescindible

Enlaces de afiliados : una compra puede darnos una comisión, sin coste extra para ti.

¿Algún dato incorrecto? Avísanos